De madrugada en Infanta y 23 o ¿Incorrecta actuación de la policía?

Por Francisco Rodríguez Cruz

No suelo salir los sábados en la noche, pero un amigo cubano que vive en los Estados Unidos y vino de visita me insistió en que mi pareja y yo le acompañáramos a dar una vuelta. Sobre las nueve y media o diez de la noche llegamos a Infanta y 23, en el Vedado, uno de los puntos de reunión de la comunidad LGBT desde hace bastante tiempo, a escasos metros del Malecón habanero.

Corría una agradable brisa marina en la esquina frente al Ministerio de Comercio Exterior, y nos sentamos a conversar y tomar unas cervezas sobre la amplia plataforma de granito que rodea a ese edificio. Al principio había pocas personas, pero luego llegaron más, sobre todo jóvenes, como dicen que usualmente sucede allí los fines de semana.

Conversamos de lo humano y lo divino, e incluso me encontré con colegas y amistades de la prensa y el activismo. El tiempo pasó rápido. La gente hablaba, enamoraba, flirteaba, escuchaba música o hacía quién sabe qué con sus teléfonos móviles, exhibía sus peinados y atuendos de moda, en fin, eran felices.

En las más de cinco horas que estuvimos en esa esquina no vimos ninguna discusión o incidente, pero la tranquilidad terminó al filo de las tres y media de la madrugada cuando la Policía llegó con un aparatoso despliegue de infantes y silbatos para despejar el área. Había que ir para el muro del Malecón: esa era la orden. Porque sí.

Según me contaron después, esto sucede en el lugar con mucha frecuencia. El capitán de la Policía con quien traté de razonar al respecto, también lo confirmó. El oficial nos explicó los motivos de la medida, pero sinceramente, no me convenció. Porque, además, tuvo que darme la razón acerca de que no sucedió nada esa madrugada que justificara la actuación policial.

¿No habrá otra manera de prevenir las supuestas indisciplinas que puedan ocurrir —pero que no ocurrieron, al menos esa noche— sin causar esa impresión de desalojo masivo? ¿Por qué pueden sentarse en ese mismo sitio quienes navegan por wifi y no las demás personas? ¿Es legal impedir la permanencia en una zona pública que no tiene ninguna señal de restricción en el acceso?

Llamo a las autoridades policiales y del gobierno de la capital a reflexionar sobre esto.Aquí el audio de nuestra tensa conversación con los agentes del orden público:

https://soundcloud.com/paquitoeldecuba/policia

Tomado del blog Paquito el de Cuba

Acerca de proyectoarcoiris

este es un proyecto para promover la visibilidad de la comunidad LGBTQ de Cuba.
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